domingo, 15 de marzo de 2009

La vida es el café

Un grupo de profesionales, todos triunfadores en sus respectivas carreras, se juntó para visitar a su antiguo profesor. Pronto la charla devino en quejas acerca del interminable 'stress' que les producía el trabajo y la vida en general.
El profesor les ofreció café, fue a la cocina y pronto regresó con una cafetera grande y una selección de tazas de lo más ecléctica: de porcelana, plástico, vidrio, cristal -unas sencillas y baratas, otras decoradas, unas caras, otras realmente exquisitas...
Tranquilamente les dijo que escogieran una taza y se sirvieran un poco del café recién preparado.
Cuando lo hubieron hecho, el viejo maestro se aclaró la garganta y con mucha calma y paciencia se dirigió al grupo:
Se habrán dado cuenta de que todas las tazas que lucían bonitas se terminaron primero y quedaron pocas de las más sencillas y baratas; lo que es natural, ya que cada quien prefiere lo mejor para sí mismo.
Ésa es realmente la causa de muchos de sus problemas relativos al 'stress.'

Continuó:
'Les aseguro que la taza no le añadió calidad al café.
En verdad la taza solamente disfraza o reviste lo que bebemos.
Lo que ustedes querían era el café, no la taza, pero instintivamente buscaron las mejores.
Después se pusieron a mirar las tazas de los demás.

Ahora piensen en esto:
"La vida es el café"
Los trabajos, el dinero, la posición social, etc. son meras tazas, que le dan forma y soporte a la vida y el tipo de taza que tengamos no define ni cambia realmente la calidad de vida que llevemos.
A menudo, por concentrarnos sólo en la taza dejamos de disfrutar el café.

¡Disfruten su café!

====== Algunas consignas ======
* Disfrutar cada instante de la vida
* No mortificarnos por lo que no tenemos o no podemos cambiar.
*Tener paz
* Invertir en riquezas espírituales.
* Hacer de la vida una fiesta cada día.
* Visualizar 10 minutos cada día lo bueno que queremos ver en nuestra vida.
El resto dejarlo a Dios !!!

jueves, 12 de marzo de 2009

Autocontrol

Sin un control absoluto de la mente y el corazón no es posible la realización . Un hombre sin autocontrol no es verdaderamente libre. Los hombres creemos que somos libres porque podemos movernos, ir de un lado a otro, hablar y pensar a nuestro arbitrio. Si esto fuera fruto de nuestra verdadera voluntad individual, mostraría que realmente somos libres; pero son muy contados aquellos libres de pensar, de sentir, de actuar. Todo lo que el hombre hace y dice en nombre de su libertad es una evidencia continua de sus ataduras y limitaciones.
Lo que él desea no es siempre lo que necesita. Su pensamiento no es libre; está determinado por el cambio incesante de emociones y sensaciones, por las circunstancias exteriores, por su estado de ánimo, por el medio ambiente, por la vida.
Sólo el perfecto control interior y exterior da el conocimiento de lo que se es y lo que no se es; de lo que realmente se quiere y de lo que se desea por la influencia de la naturaleza, los seres y las cosas.
La libertad no se obtiene satisfaciendo al instante los caprichos veleidosos de la imaginación y el sentimiento, sino controlando la fuerza del deseo para hacerse dueño de sí mismo. Así se conocen las fuerzas internas, las buenas y las perjudiciales; así se maneja la voluntad hasta hacer de ella un instrumento de liberación. Sólo el dominio del cuerpo y la mente hace apto al hombre para la liberación y el esfuerzo para lograrlo es el método ascético que rige la vida espiritual.
Este autocontrol difiere fundamentalmente del control nervioso emocional que se practica habitualmente y que provoca con facilidad estados de tensión psico-físicas. Es un control ejercido por la parte más alta de la conciencia que no piensa ni analiza, sino observa, y al observar, sabe.
Comúnmente se establece el control al mismo nivel de las luchas interiores, provocándose así un conflicto mental y emocional al identificarse el alma con las mismas fuerzas que combate y no puede salir de la dualidad de triunfos y fracasos, ganar y perder. La Renuncia a un triunfo personal sobre sí mismo, la Renuncia a un objetivo positivo como realización, transforma el esfuerzo volitivo en una técnica y el control es así un súper poder mental que fiscaliza y dirige las fuerzas interiores y exteriores. Control interior es control exterior y es poder sobre las fuerzas universales.

domingo, 8 de marzo de 2009

La paz interior

A través de la paz interior se puede conseguir la paz mundial. Aquí la responsabilidad individual es bastante clara ya que la atmósfera de paz debe ser creada dentro de uno mismo, entonces se podrá crear en la familia y luego en la comunidad.

Para crear una paz interior, lo más importante es la práctica de la compasión y el amor, la compresión y el respeto por los seres humanos. Los más poderosos obstáculos para ello son la ira y el odio, el temor y el recelo. De modo que, mientras la gente habla de desarme en el mundo entero, cierto tipo de desarme interno es prioritario.

La compresión genuina entre los seres humanos, no es simplemente una cuestión religiosa, sino una condición para sobrevivir.
Creo que ésa es la religión universal.
Hay aspectos en los cuales las diferentes religiones pueden aprender unas de otras, pero no por ello deben resignar sus respectivas identidades. Los cristianos, por ejemplo, pueden encontrar de utilidad las técnicas budistas para desarrollar la concentración, o los prodigios de la meditación.
También hay muchas técnicas que apuntan a desenvolver la tolerancia, la compasión, el amor y la amabilidad. De la misma manera, los budistas pueden encontrar que las prácticas cristianas de acción social son una gran ayuda y que lo conduce a su entrenamiento mental.

Dalai Lama.


miércoles, 4 de marzo de 2009

Sobre los prejuicios

Durante el curso de nuestras vidas hemos formado una visión de las cosas, de los otros y de nosotros mismos. Como esta visión nos resulta familiar, nos parece que es la más lógica y sensata, así como la única correcta. Debemos reconocer que formamos juicios acerca de personas sin tener conocimiento cabal sobre ellas. Es así que decimos que algunas personas son "diferentes", "extrañas" o "raras". No nos damos cuenta de que la actitud que da lugar a estos prejuicios respecto de otros es la misma que crea prejuicios en la forma en que nos vemos a nosotros mismos y a la realidad en general.
Así como nuestros prejuicios respecto de otros nos impiden conocerlos y tener una relación armónica con ellos, esos prejuicios también bloquean nuestro desenvolvimiento y no nos permiten ampliar la visión de nosotros mismos.
Advertimos fácilmente los prejuicios en los demás, pero nos resulta doloroso aceptar que también tenemos prejuicios. Juzgamos continuamente a los demás como prejuiciosos, pero nos sorprendemos con desagrado cuando alguien nos señala nuestros prejuicios.
Tenemos un prejuicio cada vez que tomamos una opinión como la verdad. Estamos habituados a pensar que nuestra toma de posición a favor o en contra de alguien o de algo refleja la verdad. Aún más, creemos que siempre hacemos un esfuerzo para superar nuestras preferencias de modo de mantener una visión ecuánime y justa.
Aunque nuestra comprensión nos dice que el mundo es diverso y que nuestro modo de ser, sentir y pensar es sólo uno entre muchos, no podemos evitar reaccionar cuando vemos personas que viven y piensan de manera diferente a la nuestra. Sentimos esa diferencia como si fueran peligros potenciales de los que debemos protegernos.
Respecto del conocimiento en general, nuestras opiniones se basan simplemente en lo que leímos, en conversasiones, en experiencias parciales o esporádicas, en la idea de moda. No nos resulta extraño que, aunque nuestras experiencias directas sean limitadas,nuestras opiniones abarquen muchos campos y sean firmes y sólidas. Tal vez esto sea así por que no podemos vivir sin la seguridad de estar en lo cierto, y por eso imaginamos que las ideas que tenemos son producto de lo que sabemos. En resumen, confundimos nuestras opiniones con conocimientos.
No sería muy sensato rechazar toda opinión simplemente porque no puede ser definitiva, puesto que necesitamos una base para manejar nuestra vida.
Pero si permanecemos conscientes de que nuestras opiniones
y juicios son necesariamente provisorios, podemos mantener la mente abierta a nuevos conocimientos, podemos seguir aprendiendo y sobre todo escuchando para mantener nuestros conocimientos y nuestras opiniones al día